De recuerdos se cubre esta noche clara
aquellos que he guardaddo muy dentro
que hoy traigo en mi manos para versar
con ellos y dejar mi niña en un poema
Trepaba el àrbol de los sueños
de princesitas y hadas, en el patio de mi casa
cantando, cantando, pasaba el dìa
haciendo sofisticados atuendos
No habìan juegos electrònicos
(no hacìan falta) era, todo el jardìn
esplendoroso y suave para inventar historias
Los saltamontes y mariquitas se dejaban seducir
con mi sonrisa y cuando crecìa la grama
me escondìa del mundo entre sus diminutas hojas
alli quedaba mirando el cielo, como pasaban las nubes
disfrazadas de ositos, dragones y principes
mientras el sol dejaba reflejos de miel en mis cabellos
(eso versaba mi madre)
En las noches era la luna y su màgica blancura
la razòn que cautivaba mi mirada triste
y cuantas preguntas resbalaban por mi
pijama de estrellitas y golondrinas dormidas
"Señorita Luna" me decìa un vecino anciano
que morìa por mis cabellos, mis ojos jade
y mis mejillas nàcar
yo coqueta, me sentìa "Luna"
y "Luna" dormìa enamorada...
Le tenìa miedo al repartidor
del correo y cuando oìa su moto se acercaba
iba corriendo a esconderme debajo de la cama
y muy bajito cantaba la canciòn que para èl
tenìa destinada " Va pasando por allì
el camerunitatirivito, si señor, si señor"
Parece que el tiempo se detiene
cuando miro en mi mente los años de mi infancia
y a decir verdad desearìa poder retroceder
el tiempo y volver a ser "señorita Luna"
una vez màs, porque era tan feliz
aunque por cualquier causa me embargaba la nostalgia.
Antonietta Valentina
2006